De cómo las Terapias Neurocorporales también pueden contribuir a un nuevo Renacimiento del ser humano


María Fernanda Duque Castro. Enero 22 de 2019


Thomas S. Kuhn, filósofo e historiador de la ciencia, creador del término “paradigma”, comenta en su libro “La estructura de las revoluciones científicas” [1], que un “nuevo paradigma” se crea cuando desde ámbitos científicos o no científicos se comienzan a investigar fenómenos y a dar respuestas novedosas pero alejadas del “paradigma establecido” y aceptado por la mayoría de la comunidad científica. Cuando ese “nuevo paradigma” comienza a tomar fuerza y a cuestionar firmemente las teorías que dan sustento al “paradigma establecido” hasta ese momento, estamos entonces ante lo que él denomina como un momento de “ciencia revolucionaria”. Y eso es precisamente lo que viene aconteciendo desde hace varias décadas en diversos campos de la ciencia, y muy particularmente en el de la medicina y la salud psicoemocional.

En efecto, los hallazgos realizados desde ámbitos neurocientíficos acerca del funcionamiento de las redes neuronales, de la glia, y de la estructura del cerebro (hemisferios y regiones corticales y subcorticales) están corroborando lo que ya hace dos o tres décadas vienen planteado médic@s, fisioterapeutas, osteópatas, psiquiatras, psicólog@s, pedagog@s, e investigadores de diversas áreas del conocimiento que, desde fuera del “paradigma establecido” por la ciencia y la academia institucionalizada, vienen planteando métodos complementarios de salud sumamente útiles y eficaces en el tratamiento de todo tipo de desequilibrios físicos, mentales, emocionales y espirituales.

Bajo este nuevo paradigma la llamada “enfermedad” ha sido definida por el Dr. Ryke Geerd Hamer, como un “Programa Especial de la Naturaleza con Sentido Biológico” [2] (SBS) el cual ocurre involucrando al mismo tiempo los niveles psíquico, cerebral y orgánico, y cuyo propósito es ayudar a la supervivencia del individuo y/o de la especie, durante un periodo de estrés emocional y psíquico. Algunos métodos de tratamiento y diagnóstico que constituyen el cuerpo de este nuevo paradigma son no sólo los que ya lo formaban, es decir las conocidas Terapias y Medicinas Tradicionales (como la Medicina China, Tibetana, Ayurveda, Indígenas, Unaní, Homeopatía, Terapia Floral, etc.) que desde siempre han considerado al ser humano en su dimensión holística, sino también otros métodos más recientes tales como la Bioneuroemocion, la Nueva Medicina Germánica, la Kinesiología Holística, la Kinebiomagnética, la Nueva Homeopatía, el Toque para la Salud, la Kinesiología Educativa (Brain Gym), el Brainspotting, el EMRD (desbloqueo de traumas con los ojos), el EFT (Técnicas de liberación emocional), entre otras, y cuyos planteamientos de diagnóstico y tratamiento corroboran que los desequilibrios internos del sistema cuerpo-mente involucran de modo simultáneo la afectación de órgano, psique y cerebro.
 
Dentro de estos más recientes métodos naturales de salud, el test muscular y el lenguaje neurocorporal aparecen como puntos de referencia para mejorar o integrar aspectos físicos, nutricionales, emocionales, mentales y energéticos de la persona consultante. Asimismo, estos métodos naturales no convencionales son intuitivos en el acercamiento al inconsciente del ser humano y al funcionamiento de su cerebro, pues consideran que el inconsciente no entiende de manera lógica sino que es una parte del sistema mente-cuerpo al que solo es posible acceder a través del símbolo, del movimiento físico y ocular, la vibración auditiva, lo sutil e intuitivo.

Lo bueno de todo ello es que mediante el recurso a las herramientas que ofrecen estos métodos naturales de salud ahora es posible corregir traumas y “programas especiales de la Naturaleza con sentido biológico” sin dificultad y en tiempos bastante cortos de terapia, pasando de los largos meses e incluso años utilizados por la terapia del viejo paradigma convencional de psicoterapia, a horas o minutos de terapia con el nuevo paradigma. Estos tiempos en realidad pueden ser tan cortos o largos como sea la voluntad e implicación en el tratamiento por parte de la persona que busca su curación pues en cualquier caso dentro de este paradigma el cuerpo sana desde dentro hacia afuera.

Concretamente desde el área cerebral los nuevos métodos naturales de salud logran restablecer desequilibrios que pueden estar vinculados a una insuficiente relación interneuronal o intercerebral, o también a la creación de redes neuronales interconectadas a meridianos energéticos que guardan recuerdos profundamente vinculados al tronco cerebral y que han sido creados en momentos de estrés extremo. Estamos hablando entonces, de la posibilidad de construir y deconstruir redes neuronales a voluntad con lo cual, junto al acompañamiento del o la terapeuta, la persona que consulta tiene la oportunidad de dar fin a traumas y enfermedades, e incluso a crear nuevas posibilidades para su vida, las cuales puede llegar a hacer realidad (este ámbito ya pertenece al área del Coaching).

Pero estos métodos naturales de salud no sólo están demostrando su efectividad en la integración de redes neuronales que yo informalmente llamo aquí: “díscolas”, sino también en la integración de diversas zonas cerebrales, y en la remodelación de áreas completas del cerebro, siendo posible ayudar a miles de personas que padecen cáncer, enfermedades degenerativas, TDAH, ADD, autismo, fobias, o desequilibrios psicoemocionales, salvándolos en muchos casos del sufrimiento extremo, de la muerte, o incluso el suicidio. 

Es importante reconocer entonces que este nuevo paradigma de la salud está dando respuesta al viejo anhelo humano de descubrirse a sí mismo y disfrutar de sentirse, pensarse y actuar libremente y en plena consciencia, haciendo uso de todos sus recursos, integrando por completo todas sus áreas cerebrales y ganando en la capacidad de auto comprensión, autogestión de sus propios patrones de comportamiento y por lo tanto de salud, y lo más importante aún, de alcanzar la paz personal y grupal pues es claro que de una u otra manera los seres humanos estamos interconectados entre nosotros mismos y el entorno por una red sutil de energía que nos hermana profundamente.

Asimismo hay que reconocer que esta nueva comprensión de los fenómenos cerebrales y neuronales abre la posibilidad a una mayor liberación del ser humano y a su reedificación frente a la manera de apercibirse pues por ejemplo en el ámbito del cerebro, ahora es más fácil comprender que muchas situaciones de enojo, rencor, vergüenza, depresión, pena, baja autoestima, etc., en muchas ocasiones pueden obedecer a la puesta en marcha de redes neuronales “díscolas” que al ser corregidas permiten que la persona evite entrar en un autojuicio que muchas veces le lleva a la culpa o también que mejore sus relaciones interpersonales. En este sentido me parece muy válido el comentario del biólogo Rafael Yuste cuando dice: “Cuando entendamos el cerebro la humanidad se entenderá a sí misma" [3]



  1. Kuhn, Thomas S. “La estructura de las revoluciones científicas”, Editorial Fondo de Cultura Económica, México, 1975, 319p.
  2. www.dr-rykegeerdhamer.com
  3. https://elpais.com/elpais/2015/05/21/ciencia/1432224592_729117.html

María Fernanda Duque Castro
Historiadora
Naturópata
Kinesióloga en Neuroaprendizaje

[ Modified: Wednesday, 23 January 2019, 9:53 AM ]